COLESTEROL Y CONSUMO DE ESTATINAS

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El colesterol es un compuesto vital para el organismo ya que recubre la membrana de todas las células del cuerpo. Es transportado a través de la sangre envuelto en lipoproteínas LDL (lipoproteína de baja densidad encargada de llevar colesterol a las células) o HDL (lipoproteína de alta densidad encargada de recoger el colesterol sobrante y devolverlo al hígado para ser reciclado).

Aunque esto es más complejo todavía…

  • LDL-P  y HDL-P: Número total de partículas transportadoras.
  • LDL-C y HDL-C: Carga de colesterol total transportado respectivamente.

Hay varias alternativas para saber cuales son nuestros valores en el organismo. La más utilizada en la actualidad es mediante un análisis de sangre del perfil lipídico, aunque éstos resultados no son del todo relevantes ya que no se refiere al HDL-C y LDL-C. El mejor predictor es el número de partículas transportadas (LDL-P) y el tamaño de las mismas. Está demostrado que existen variaciones de los niveles en analíticas realizadas en el mismo individuo hasta en 4 extracciones durante en el mismo mes y que el colesterol que ingerimos en la dieta no es causa de enfermedad cardiovascular. Nuestro cuerpo tiene la capacidad para autorregular los niveles de colesterol, produciendo el que necesita desde el hígado (entorno a 5 gr/día), y obteniendo una mínima parte a través de la dieta  (entre 0.3-0.5 gr/día).

El colesterol es necesario, entre otras muchas cosas para:

  • El buen funcionamiento de las células y sinapsis cerebral.
  • Sintetizar hormonas como las sexuales (estrógenos y testosterona), vitamina D (que por su relevancia en el organismo se considera una hormona), etc.
  • Absorción de nutrientes y precursor de la bilis, ya que es uno de sus compuestos clave.

La aterosclerosis es la consecuencia de que el colesterol transportado por la lipoproteína LDL se infiltre bajo las paredes arteriales cuando ya hay una inflamación de bajo grado en curso ( la mayoría de la  población padece esta inflamación a causa de la alimentación y estilo de vida actual ), desencadenando así una serie de procesos inflamatorios que pueden derivar en la acumulación de placas de ateroma y que con el tiempo puede llegar a obstruir arterias.

Las estatinas son fármacos utilizados para bloquear la síntesis del colesterol que nuestro cuerpo genera y así disminuir sus valores en sangre. Su administración, aún a bajas dosis, producen efectos antiinflamatorios favorables, pero tienen efectos secundarios que suelen manifestarse a partir de los 6 meses.  Algunos de sus efectos más destacados son:

  • Cefalea, alteraciones intestinales, hepáticas y mayor riesgo de desarrollar diabetes.
  • Trastornos musculares y elevación de la proteína CK en sangre (indicadora de destrucción muscular) que puede derivar en una insuficiencia renal.
  • Disminución de la cantidad de colesterol en membranas musculares causando su inestabilidad.
  • Un impacto en la producción de coenzima Q10, que es importante para la producción de energía celular, potente antioxidante que protege al cuerpo del daño por oxidación y fundamental para el buen funcionamiento del corazón.

Probablemente los efectos secundarios que se experimentan con las estatinas provienen de la merma en coenzima Q10 (aunque no es la única causa). Un estudio evidencia que la suplementación con 200 mg de dicha coenzima antes de dormir ha causado mejoras en pacientes con dolor muscular producidos por el consumo de estatinas. Con esto no decimos que se deje de tomar dicho fármaco, ya que en personas con enfermedad cardiovascular diagnosticada se hace necesario, pero en otros muchos casos probablemente su consumo sea más perjudicial que beneficioso.

Evitar el tabaco, la eliminación o reducción de alcohol, carbohidratos refinados, aceites vegetales (desregulan el ratio omega 3:6 que nuestro cuerpo necesita), azúcar y fructosa nos permitirán situarnos en los niveles de colesterol adecuados. No debemos temerle a las grasas que se consideran saludables como la del huevo, por ejemplo. Si debemos evitar las grasas trans, ya que son proinflamatorias y se asocian a enfermedades cardiovasculares. Unos niveles de triglicéridos elevados aumentan la lipoproteína LDL en sangre para que puedan ser transportados, suponiendo así más riesgo.

Seguir una dieta bajo un enfoque de alimentación ancestral o real, será muy beneficioso para obtener salud. Como dijo Hipócrates; ¡Que el alimento sea tu medicina, que tu medicina sea el alimento! También será beneficiosa la práctica de actividad física, algo de lo que ya hablamos en una publicación anterior de nuestro blog.


Parémonos a pensar por un momento si serán acertadas las recomendaciones de seguir la pirámide oficial para una correcta alimentación, que sitúan en la base (alimentos más predominantes en nuestra dieta) a los azúcares refinados procedentes de cereales, pan , pastas, etc.

Si se te plantean dudas al respecto después de leer esta publicación y quieres consultarnos, no dudes en ponerte en contacto con nosotros en el número de tlf: 722 56 08 15 o visitándonos en C/Circunvalación Don Aurelio 90,Bajo (Cuntis).


Salud y saludos!

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