TENDINITIS CALCIFICANTE

¿QUÉ ES ?

La tendinitis calcificante de hombro (calcificación en el tendón) suele referirse al depósito de calcio en los tendones del manguito rotador del hombro. Se trata, por tanto, del mismo material que hace que nuestros huesos se mantengan resistentes.

Esta patología es  más frecuente en el tendón del supraespinoso, en hombro derecho y en mujeres de entre 30 y 50 años.

En condiciones normales estos cristales sólo precipitan al hueso y nunca a tejidos blandos, ésto es un estado patológico. Los sistemas que evitan estas situaciones patológicas (las calcificaciones) en nuestro cuerpo   son:

  • Pirofosfato y los fitatos: evitan el depósito de calcio en tejidos blandos.
  • Sistema inmune: fagocita (destruye y reabsorbe) los depósitos que comienzan a formarse. Gracias a una proteína que da la señal al sistema inmune de que se está creando una calcificación. Los macrófagos del sistema inmune son avisados por esta proteína y se encargan de deshacer la calcificación incipiente.

 

¿POR QUÉ SE PRODUCEN LAS CALCIFICACIONES?

Aunque no se conoce del todo el proceso por el que ocurre las calcificaciones, los estudios están de acuerdo en varios puntos fundamentales:

  • En primer lugar siempre se trata de un tejido dañado, no ocurre en un tejido sano, es decir, tiene que haber una lesión previa del mismo (pongamos una microrotura o una inflamación de un tendón)
  • Un aumento de iones de fosfato y calcio en sangre: se trata de una situación patológica, que no significa que sobre calcio, sino que hay una alteración metabólica en ese tejido.
  • Disminución de factores de inhibición: pirofosfatos y fitatos.
  • Alteración o falta de función del sistema inmune: disminución de la proteína señalizadora o alteración de la función de los macrófagos.

Se plantea que pueda considerarse una enfermedad sistémica, ya que existe alta incidencia de calcificación en otras partes del cuerpo (p.ej: piedras en riñones) y se ha observado mayor frecuencia del antígeno leucocitario HLA-A1 (estructura genética).

Se ha demostrado asociación entre la tendinitis calcificante, la diabetes y los trastornos tiroideos  (el metabolismo del calcio, a fin de cuentas, depende la tiroides y la paratiroides), aunque no se conoce el mecanismo de producción.

 

SÍNTOMAS Y EVOLUCIÓN DE LA CALCIFICACIÓN:

La etapa inicial de formación del depósito no suele provocar síntomas, a medida que aumenta de tamaño  puede originar compresión y dolor, o  no. Pero sí que se sabe que  el dolor aumenta mucho en la fase de resorción. Muchas personas tienen calcificaciones y no lo saben porque  no duele, pero cuando comienza el dolor agudo es cuando comienza a romperse la calcificación y, por tanto, a recuperarse el tendón.

La fase de dolor cuando es aguda puede durar tan solo una o dos semanas y curarse de forma espontánea. El dolor agudo es totalmente limitante y suele reflejarse en el deltoides.

Cuando es más crónico puede alargarse bastante más e incluso no llegar nunca a resolverse por sí sola. Todo depende del estado del tejido y de la salud de la persona en cuestión.

 

CONCLUSIÓN:

Debemos tener en cuenta evitar lesiones en los hombros manteniendo una buena biomecánica de los mismos y mantener un sistema inmune en buen estado gracias a una buena alimentación (el 80% del sistema inmune se encuentra en el intestino)

De estas dos cuestiones (hombro y sistema inmune) hablaremos en otro post.